La que la sigue la consigue. Después de encomendarme al universo la vida me ha regalado la interna que tanto trabajo me va a quitar de encima…

Se olvidó eso deponer lavadoras y las horrosoras tareas de la casa. Se acabó al fin con las tediosas tareas domésticas. Yo ya tengo a mi interna.

Duerme y come en casa y todavía estamos decidiendo si ensucia más que limpia.

Aún así cómo nos tienen enamorados a todos, nos la quedamos para toda la vida: La Pequebella en todo su esplendor.

interna

La Pequebella lo mismo te limpia que te ensucia. Y te ensucia. Bien. MUY, MUY bien ¿quieres verlo?

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