¡¡Paren las rotativas!!!


Kiki ha aparecido. STOP

¿sana y salva? Todavía está por ver. STOP

En la puerta de la cocina. STOP

Me ha mirado con cara de: ¡oh? Y tu que haces por aquí? ¿Nos tomamos un cafetito?. STOP

He comenzado a gritar y he llamado a los niños. STOP

La he puesto en su piscina pero no quiere comer. STOP

He llamado a toda la familia y todos estamos de subidón. STOP

18 días después, cuando ya habíamos perdido toda esperanza aparece en la puerta de la cocina, súper sequita. Me asusté porque no le veía las patitas delanteras y pensé que se las habían comido los lagartos pero no. La puse en el agua y comenzó a nadar tan contenta. Me preocupa que no haya comido pero que alegría más grande me ha dado verla.

¿Ha logrado escapar de unos posibles raptores escondrijo de lagartijas y lagartos del patio trasero?
¿Ha decidido volver de su marcha voluntaria?
¿Ha sufrido un episodio de amnesia y no sabía volver a su piscina?
¿Se ha dado cuenta de que nos mudamos y ha dicho yo sola en esta casa no me quedo?
¿?
Dudas, dudas y más dudas…

6 comentarios

  1. Jajajajaja ¡ya te dije que son unas golfas! Y eso de que no quiera comer, JUAS! Ya no se haya comido uno de esos lagartos, que menudas son jajajajaja
    Me alegro mucho de que haya aparecido, ahora a vigilarla, que ya te digo yo que en cuanto te despistes se fuga otra vez.
    Besoss

    1. Hay Vanesa va a resultar que en vez de uan apocada tortuga tengo a una tremenda pendona. Ver para creer, hija. Ver para creer. y yo toda preocupada porque no había comido… menos mal que ya tenía tu experiencia ;). Besiños

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