Ya sabemos que La Pequebella está obsesionada con los zapatos. Que es un sin vivir si no los tiene puestos. Que siempre tiene un par en los pies y otros en las manos por si acaso no sé qué.

Pero hay zapatos y zapatos.

Una y no más :S



Nosotras (mi madre, mi tía y yo) nos imaginábamos felices después del viaje de la Lola a Andalucía. La realidad siempre te sorprende querida a miga. Todo el frikismo del mundo no cabe en un fotograma así que hay que hacer una película. 

Con todo el amor del mundo, y con todo mi desvelo, que una sólo puede ponerse a hacer tremenda chorrimovie a partir de las doce de la noche. Les dejamos con: “En chandal y con tacones”.




No se los hemos podido poner de nuevo.  En el único documento que tenemos la niña con los megazapatos está en chandal y desarreglá. No tiene ningún sentido. En el armario está su vestidito de flamenca, esperando se ha quedado para ponérselo todo a conjunto.

A veces, al verse descalza, me pide que le ponga los papos le enseño los zapatos en cuestión para ver si pica es que me muero por volver a vérselos puestos. Estaba tan graciosísima caminando con ellos y rotundamente me dice que no. Se ha llegado a tirar al suelo en forma de protesta ¿pacífica?

Yo llevo bien toda esta historia. Después de la fase negación he pasado directamente a la de aceptación. Creo que no la volveré a ver con los zapatos de flamenca.


(Gran grandisisisisismo suspiro)

4 comentarios

    1. Vamos a ver Dácil. Todavía me queda esa esperanza ;). Besotes preciosa y de nuevo mil gracias por el resumen que has hecho en tu blog sobre el encuentro de bloggers

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