Podemos ver el recorrido hecho por La Pequebella. Le quité la vista de encima 5 minutos. 5. Sólo 5 minutos.  El principito andaría a lo suyo o viendo el arrebato artístico de su hermana. Nadie me vino a avisar de la proeza. Ahora sí que las paredes de mi casa son una auténtica maravilla porque esta tanda es SÓLO la tanda de hoy. Tengo mucho, mucho artisteo por toooodas las paredes. 

Lo mejor de todo es que me di cuenta de las pinturas rupestres porque la chiqui vino a la cocina con todos los dientes verdes. Se ve que después de pintar decidió roer la cera.

La autora de los garabatos sólo comió 5 cucharadillas de lentejas (con lo buena que estaban). Debe de tener la tripa bien llena de porquería petroquímica verde.

Si alguien sabe como quitar tanta pintura de una manera sencilla, rápida y nada tóxica agradecida estoy de que me preste ayuda 🙂

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