EL tercer diente de la pequebella está dando bastante por saco. La pobrecilla lleva varios días con fiebre. En algunos momentos con fiebre bastante alta (39,5 grados). Tiene un malestar que le aguanta el cuerpo y se la ve de capa caída. Una pena vaya.

Mi chiquichiqui intentando descansar.
Todos intentando descansar.


El hermanito me ve con el termómetro para arriba y para abajo y me dice que él también está calente (caliente) y tiene pupa y que tiene dientes.

-Mira mami, mira – y abre la boca orgulloso de tantos dientes que tiene. Un amor para comérselo a trocitos. Un amor un poquito hasta el gorro de que mami sólo le tome la temperatura a su hermana.

Rebuscando en el blog encontré esto. La verdad es que me había olvidado cómo fuera la salida de las paletas del principito. Tenía la sensación de que con los mismos meses el principito tenía bastantes más dientes pero no, van a la par. En cantidad y sufrimientos. 

La que no va a la par soy yo. Estoy bastante increíblemente más cansada que aquella primera vez. Los dientes, sumados a la incorporación del principito al cole, a la vuelta a la rutina después de las vacaciones y unas cuantas cosas más han hecho que esté AGOTADA.

Vamos a ver si estas paletas por fin nos dan una tregua porque las ojeras ya me llegan a las rodillas. No es plan de vivir en Halloween eternamente.

2 comentarios

  1. Estás segura de que son los dientes? no será un virus+dientes?

    Me alegra saber de ustedes, espero que la pequebella esté con mejor ánimo dentro de nada 🙂

    Besos

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