Después de pasar una noche horripilante (que se suma a otras noche terroríficas) con la teta va y la teta viene, sin dormir dos horas seguidas y planteándome seriamente comprar una caja de chupetes, chupas, chupones, pupis, tetes o como lo queramos llamar. Después de  plantearme mi existencia completa y después de recordar que noches como esas las olvidamos por simple método de supervicencia de la especie humana. Después de todo esto, pasó esto :

Por primerra vez en la historia de su humanidad la pequebella se ha tirado a los brazos de mamá. Estaba con la sobrimadre y yo la llamé y después de muchos intentos psicomotrices logró hacer que su cuerpo hiciera lo que pensaba. Se tiró a mis brazos. Me babé de amor.

Luego la tía toda celosa intentó que lo hiciera hacia ella pero no lo hizo. Jajajajaja.

Para que yo me babara bien a gusto lo volvió a repetir y esta vez de forma inmediata.  Volvíamos de la playa bastante tarde y el papá la tenía en brazos. Le comenté la proeza que había hecho esa mañana y probamos a repetir. Bailó de los brazos del papi a los de mami en un segundo. Luego claro, el papi lo intentó, y la pequebella se quedó pegadita a mi como una lapa. Las babas maternales dejaban en riachuelo al mismísimo Tajo.

Yo paso unas noches de perros peeero por ahora salta a mis brazos completamete enamorada. Yo muero de amor y la especie humana, con actos tan entregados como el amor eterno entre madres y bebés, no corre riesgo alguno de extinguirse  :))) 
Detalle de los piececillos de la pequebella en el importante día D

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