Este finde nos fuimos toda la familia a pasar dos días a un hotel. A relajarnos, a tomar el sol, a disfrutar del tiempo de ocio…

Lo pasamos muy bien a no ser por este rato terrible y angustioso.

Todo quedó en un terrible susto
Estábamos todos en la playa: cuatro mujeres adultas en la arena encargándonos de dos niños. O sea que íbamos más que sobradas. Yo estaba dando de mamar a la peque y en  un nano segundo, de repente, el principito va y desaparece.

Sí, sí, desaparece. No lo veíamos ni cerquita… ni lejos. Son esos primeros segundo es los que piensas que está detrás de la tumbona, o un poquito más adelante, o un poquito atrás, o a la izquierda, o al lado de tu madre, o jugando con esos niños de al lado. NO ESTABA. NO ESTABA EN NINGUNO DE ESOS SITIOS.

Suelto a la pequeña  y me pongo a buscar bastante más preocupada y bastante más angustiada, bajando kilos a golpe de segundo que pasaba. SIGO SIN VERLO y sólo pienso que esto no me puede estar pasando, que ahora mismo aparece. EMPIEZO A GRITAR SU NOMBRE EN MEDIO DE LA PLAYA. Miro las camisetas de todos los niños pequeños que están a mi alrededor y son todas blancas. El principito la lleva blanca. QUIERO DESAPARECER.

Usa turista inglesa que esta al lado de nuestra tumbona me pregunta si estoy buscando al niño pequeño con la camiseta blanca. Me dice la dirección hacia la que se fue. Doy 10 zancadas y veo al principito, con su camisetita blanca con dos buhitos dibujados. Corro hacia él, que está hablando con una señora mayor. Me acerco y la señora muy simpática me dice que no me preocupe que como lo vio solito le estaba dando conversación para que no se fue más lejos. Veo entonces la pelota plástica por la que se alejó. Me imagino entonces la escena: le da una patada a la pelota, la pelota se va dónde le da la gana y mi hijo va detrás. Tan tranquilo.

Respito entonces y doy gracias por encontrarlo. Sano, a salvo y feliz. Creo que estuvo perdido como unos tres minutos, no sabría decir. Tres minutos muy angustiosos.

A partir de ahora el principito irá a la playa con la camiseta más escandalosa que tenga. Si me pasa en la vida algo parecido, que espero que no, quiero con un barrido visual ubicar a mi niño con una camiseta que lo diferencie de la gran mayoría. 



2 respuestas

  1. Que susto :S nunca me ha pasado, aunque en algún momento me lo espero, porque es inevitable, pero que terrible.. lo peor es que yo odio los colores fluorescentes o_0

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