Anoche el principito durmió en casa de su “Lola” (abuela). Fue a pasar la tarde con ella y se quiso quedar a dormir.

Siempre que tengo las tardes a tope me pasa por la cabeza lo maravillosos que sería tener una tarde libre y una noche de puro relax. Anoche el papi y yo parecíamos dos almas en pena diciendo lo vacía que estaba la casa. Estábamos bien pero nos faltaba uno de los cachorros. El que ya hace ruido, llora, quiere hacer las cosas a su manera, quiere que lo duerma, quiere teta para dormir, no quiere cenar y quiere jugar todo el rato… El que da trabajo vaya… porque la pequebella es mucho más manejable todavía: teta, dormir, mucho brazo o foular y pañales.

Hoy me desperté temprano, y por supuesto también me desperté en la noche pensando cómo estaría mi pequeño. Durmió perfecto y está feliz con su Lola. No hay rastro de necesitar urgentemente volver porque extraña su casa.

La Lola me manda esta foto de su cuellito bello y yo he sentido el impulso brutal de coger el coche e ir a mordisquear ese cuello calentito. Pero lo he pensado mejor y hoy desayunare en silencio y pausadamente . El resto de la tropa duerme.

Feliz domingo 😉

2 comentarios

  1. Wuauuu Yo creo que Marco es incapaz de dormir sin mi, me lo imagino y me encantaría estar relajada, pero me lo imagino un poco más y creo que me pasaría como a ti.
    Un besazo bonita!
    La mamá corchea

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