Hoy ha sido ese día. Ese primer día en los que los muslitos de mi niña han sufrido porque han recibido sus primeras vacunas.

Los muslitos con sus pica pica
(Ñoñez de madre extrema)


Ese día en el que llevar a la niña a un sitio en el que sabes que le van a hacer daño. Y mientras la pinchan la llenas de besos pero ella llora igual. Y tu sudas. Y los pinchazos (¡3!) te duelen mil millones de veces más a tí que a ella.

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