Siempre me ha pasado. Cuando menos tiempo he tenido, descubro un nuevo entretenimiento e intento rascar horas al día para poder decicarme a él. Y eso no es fácil

Ahora me ha dado por el reciclaje, el bricolaje y mi querida costura.

Les presento mi primer ANTES:

En medio del lío. En mueble ya lo había tuneado anteriormente pero con muy mala suerte y menos experiencia

y DESPUÉS:

Pintadito de blanco. Para los libros del principito




Esta es una mesita que andaba en casa de un lado para otro sin encontrar su sitio. De pronto me di cuenta que en vez de comprarle al niño una mesita de noche para poner sus cuentos lo que tenía que hacer era aprovechar la mesita huérfana que ninguna habitación quería. 

Lijar, cortar para adecuar, tapar huecos y arreglar partes muy deterioradas, dos capas de imprimación, pintar de blanco y amarillo, forrar los laterales con papel y barnizar. Todo esto para convertir una mesa en otra completamente diferente 😉

Para todo el proceso tardé un mes. Sí, sí un mes ni más ni menos. No encontraba huecos para bajar al garaje y ponerme al lío así que la mesita tuvo que esperar y esperar. 

Al principito le encantó y está súper contento con su mesita nueva y yo feliz de que el reciclaje/restautación me saliera digno :))


PD: Ahora ando enfrascada con unas sillas para la cocina…

4 comentarios

  1. Lindoooo!!! a mi me encanta este hobbie también 😀 pero aquí es muuy difícil conseguir muebles tirados en la calle, y los usados los quieren vender a precios que dan risa. Te quedó preciosa 🙂

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