Mi niña cumple hoy una semana. Una semana que esta con nosotros y parece que llevamos toda la vida siendo cuatro. Me faltan horas del día para estar con los dos. Nos vamos organizando bien pero en cuanto papá comience a trabajar vamos a ver como organizamos el día a día 😉

El principito lo lleva bien. Lo peor es la noche: la hora de irse a dormir suele llorar y preguntar por el bebé y se está despertando de madrugada y le tengo que dar de mamar. Una toma interminable que se suele juntar con el hambre de la princesita… Hay noches mejores y peores. Anoche por ejemplo tuvimos de novedad que a las cuatro de la madrugada se pasó para nuestra cama… Vamos a ver si poco a poco se normaliza todo.

Por las mañanas también pide teta si nos quedamos un poquito en la cama. El resto del día no pide y ve a su hermana mamar y no le pone asunto. Aunque a veces sí que es cierto que me dice que no le de teta pero le digo que ella es pequeñita y no le pone más asuntó. Menos mal!!!!

De resto la quiere llenar de besos, abrazos y mocos… Le lleva sus juguetes para luego quitárselos y si ella en una de estas le roza la cara con la manita dice que la hermanita le hizo pupa 😉 También sucede que está todo en calma y de pronto llega una tempestad con alguna pataleta del principito. Se pone nervioso o irritado y la tenemos liada durante un rato. Luego el agua vuelve a su cauce.

La princesita duerme más que el principito con los mismos días. Se la pasa durmiendo y mama más rápido que él cuando era recién nacido. Imagino que en esto le ayuda su hermano que favorece la producción de leche. Bueno para los dos.

Yo siento que no llego a dedicarle el tiempo que necesita cada niño. Lo que me ayuda es que como estamos prácticamente el día juntos pues lo notamos menos. Eso sí la princesita ha tenido ya alguna llorera porque mami está cambiando al principito y tengo que esperar unos minutos para darle de mamar. Muchos brazos lo arreglan todo después ;))))

Ahora veo al niño tan grande. Cuando lo cojo en brazos parece que pesa una barbaridad y si después cojo a la niña parece que tengo un prematuro en brazos.

El tiempo pasa volando y a mí se me escapan las horas de las manos para disfrutar de este momento.

3 comentarios

  1. Lo de que parece que no les dedicamos el tiempo necesario siempre nos pasa, pero no te preocupes demasiado. Cómo me dijo una amiga “para ellos nunca es suficiente”. Lo del principito es también de lo más normal. Ya veras cuando la princesa crezca y también tenga pelusa. Te vas a encontrar como yo, con dos energúmenos peleándose por tu regazo. ¡Y los bebés vienen pisando fuerte! No te creas… Desde luego es una felicidad se cuatro, cinco o tres o el número que sea. Es tan maravilloso ver las cabezas de tus hijos juntitas por la causa que sea. Ánimo. Todos se tiene que adaptar a la nueva situación. En mi caso, se adaptó antes Daniel que yo. ¡Imaginate! Pero al final me hice con la situación y ahora me parece como a ti ¿Alguna vez he tenido una vida antes de mis dos chiquitines? ¡No la recuerdo!

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