Nuestras vacaciones 2012 han sido maravillosas. Así sin mas adornos. Claro y sencillo 😉

Después de todo el verano pensando si tirábamos hacia el norte o hacia el sur de España a la hora de la decisión final mami (la que suscribe por tanto) decide que no tiene ganas de trasbordos en Barajas, de retrasos en las conexiones y de esperas interminables. Quiere un destino con vuelo directo. 

Buscando, buscando se nos ocurre una cosa que no nos habíamos planteado: nos quedamos en las islas.  Y en el archipiélago nos quedamos. Ideal para el peque que no tiene un viaje en avión muy largo, ideal para la madre gestante que no tiene que estar embutidilla en un avión como mínimo dos horas. 

Una vez que decidimos que nos quedábamos en las Islas Canarias el destino estaba clarísimo: La Graciosa. Una isla maravillosa que pertenece a la isla de Lanzarote pero que NO TIENE CARRETERAS DE ASFALTO, HAY MUY, MUY POCOS JEEPS (los únicos coches que se pueden mover por sus carreteras de arena) Y MUCHAS, MUCHAS BICICLETAS. 

Además es un remanso de tranquilidad, paz, gente “chachi” y tiene unas playas casi solitarias hechas casi a posta para disfrutar con un niño de casi dos años llamado Mateo.

Era inevitable pasarlo genial. Porque hicimos taaaaantas cosas…


Lo primero que nos sorprendió fue la luz y la calma que trasmitía todo. Y eso que a pesar de no coger transbordos ni nada de eso para llegar nuestro destino cogimos un avión de casi una hora, media hora de bus y otra media hora de barco. eso sí todos erguido porque en cada sitio nos estaban esperando.


Ya de entrada, tan apetecible
 Por supuesto es un sitio de playa. Y que playas…

Unas playas solitarias en las que el principito se perdía


 Como ven siempre, casi siempre disfrutábamos solitos de tan maravilloso paisaje. El agua al príncipe era raro que le pasara de la cintura así que se lo pasó bomba en sus lagos particulares. A una de estas lagunas la bautizamos como la Laguna Mateo porque era ideal de la muerte para él. Lo disfrutó al máximo.


Además la arena estaba llena de conchas y mientras papá usaba el tubo y las aletas y se daba un laaargo chapuzón. Nosotros aprovechábamos y nos dábamos largos paseos por la orilla buscando  los tesoros marinos 😉



Tesoros que después había que custodiar.




Pero lo que fue un verdadero éxito fue la bicicleta que alquilamos para movernos por el pueblo. Yo no alquilé porque hace demasiados años que no cojo una bici y no era plan comenzar con la aventura embarazada de casi seis meses. El papi alquiló una bici con sillín para el principito y desde ese momento no se quitó el casco. Había que negociar a la hora del baño para que se lo quitara porque se sentía tan agustino en su “bibi” y con su “caco” que como digo, no se lo quitó prácticamente en cuatro días.


Y mientras ellos cogían carrerilla para pedalear por la arena nosotras íbamos tranquilamente a pie



por supuesto en nuestras merecidas vacaciones no podía faltar, y después de tanta actividad mucho menos. la maravillosísima sietes. De dos o tres horas cada día. Un lujo en toda regla…


Tanto, tanto lo disfrutamos que ya soñamos con volver



NOTA EDITADA EDITADÍSIMA: Íbamos a la playa a primera hora de la mañana, al mediodía nos recogíamos y volvíamos a salir a las cinco o seis de la tarde. No está la piel para pecas ni para insolaciones 😉

6 comentarios

    1. María pues no seas boba y cuando vivas en England aprovecha y compra los billetes que desde allí es baratísimo (pero baratísimo baratísimo) volar a Canarias ;).

      A Abril le va a encantar 😉

  1. Oooh! Yo no he estado nunca en La Graciosa, pero con esas fotos y lo que cuentas me han entrado unas ganas incontrolables de visitarla. ¡Vaya vacaciones más maravillosas! Por cierto, la foto de la siesta del príncipe es insuperable. ¡Me encanta!

    1. La Mami desesperada. La verdad es que para nosotros ha sido un súper descubrimiento. parece que nos pagan desde la delegación de turismo porque a todos los que conocemos con niños pequeños (que son pocos la verdad) les decimos que tienen que ir en cuanto puedan 😉

      Besitos

  2. Qué maravillaaaaa… esas piscinitas naturales para Mateo me dan una envida deliciosa!

    Y ustedes tan lindas bajo ese vestido de puntitos 🙂

    Me alegra que la pasaran divino, no hay nada mejor que un lugar tranquilo para relajarse con los pequeñitos.

    Por cierto, 6 meses ya! buuuff cómo pasó el tiempo! ya no falta nada 🙂

    Besitos

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