Bufffff la astenia primaveral a mí me ha llegado con el comienzo del verano.

Me da una pereza horrible TODO. Y entiéndase por TODO: TO-DO. Me cansa trabajar, me da pereza cocinar, me da agotamiento intelectual escribir… y para colmo tengo un sueño horrible a cualquier hora del día que me paraliza los nervios y me deja en un stand-by mental que roza la lobotomía.

Ahora mismo vivo cansada todo el bendito día. Y lo peor de todo es que no puedo darme aquellas siestas homenaje que me daba en el embarazo del príncipito. Antes tenía horario continuado y llegaba a casa a las cuatro y media y tenia tooooda la tarde para dormir. Ahora no, ahora tengo un horario más maquiavélico y un bebé de 20 meses al que atender. De verdad que hay días que parece que me voy arrastrando por las esquinas.

Y eso que todavía no cargo una barrigola, y que a pesar de las nauseas que me echan de menos y no se quieren ir del todo tengo un embarazo bueno (si obviamos los cambios de humor repentinos y peligrosos para todo aquel que esté a mi lado).

No quiero ni pensar cuando tenga unos buenos meses y el calor apriete. Tiembla España.

3 comentarios

  1. Es verdad, que diferencia el primer embarazo con el segundo. En el primero podemos mimarnos más, pero el segundooooo. Buf, que agotamiento. Y lo peor es que no puedes liarte la manta a la cabeza, meterte en la cama y dormir doce horas seguidas, porque ahí está el principito para pedir amor, cariño y mucha, muuucha atención. Cuidate.

  2. ay amiga! con razón no escribes tan a menudo… y se te echa de menos, porque casi todos los dias me paso por el blog. No me puedo imaginar el cansancio y el sueño que entra sin poder hacer siesssstas de 2-3 horas que me hacia. jejeje mucho ánimo y que la fuerza te acompañe 😉

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