Ha llegado el momento. El momento en el que no puedo depender más de los familiares y no puedo tener al principito conmigo tantas horas en el trabajo. El principito ya se aburría horrores y pedía a gritos actividad. Así que ha llegado el momento de ponerlo en la guardería.

LA GUARDERÍA

Una cosa es pensar “tengo que poner al niño en la guardería” y otra decir “dios mío de mi vida hay más guarderías que judías en que guardería lo pongoooooooo”. CAAAAAAALMA mamá, calma. Recuerda que debes respirar.

Pregunté, pregunté y volví a preguntar a amigos, conocidos, vecinos, etc, etc, etc y al final me decidí por una a la que va el nene de una amiga y tiene un horario súper mega flexible que es lo que yo necesito.

Allí me fui ayer con la sobrimadre que es la que más tiene criterio en este asunto porque yo la verdad es que andaba perdidita. Nos plantamos en la guarde para verla y hablar con la directora y las cuidadoras. El principito entró y se fue tan contentito a ver a los niños de su edad. Estuvimos un ratito con él y como estaba tranquilo nos fuimos a ver la guarde. A mí me gustó pero no sabría decir si era mejor que otras. La sobrimadre que había estado en varias me dijo:

– No tiene enchufes a la vista.
– No hay cristales sino paneles plásticos.
– Me gustan las dos terrazas grandes que hay para los niños.
– No hay escaleras, es un chalet de una única planta.
– No hay ningún tipo de peligro a la vista para los niños.
– Me gusta mucho.
– Tu madre conoce a la directora. 

Quedó adjudicada. Cogimos a nuestro churumbel, que seguía tan tranquilo y nos fuimos.

SU PRIMER DÍA

Hoy comenzó el periodo de adaptación. Lo llevé una horita para ver que tal se sentía. Al llegar con el coche señaló a la guardería y se puso contento a gritar (lo juro por la gloria de mi madre). Entramos y se fue tan tranquilo con la cuidadora, no le dije adiós para que no llorara ni nada, y me fui.

En esa hora se comió la papilla que no había querido terminar en casa y jugó. Al recogerlo venía con los legos en la mano e hizo un amago de quedarse un ratito más pero le dije que yo iba para la calle y ese argumento de peso lo convenció para venirse conmigo.

¿Será la novedad? ¿Será así todos los días?

Mañana va hora y media. Espero que entre y salga tan contento.

MI PRIMER DÍA

Estuve tranquila aunque he de decir que estuve pendiente (bastante) del teléfono por si me llamaban si el niño estaba incómodo.  Me porté bien y ni lloré ni nada. Los casi 19 meses del príncipito me ayudan bastante y sus ganas de jugar y estar con niños también.

Continuará…

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