Por fin nos hemos mudado ¡Que espanto es una mudanza y que montón de cosas tenemos que no utilizamos nunca!!

El pasado miércoles fue el día más largo y espantoso de los días para olvidar. Nos tuvimos que mudar ese día y ese  mismo día dormir en la casa nueva porque entregábamos las otras llaves. Traducción de este hecho: fuimos a contrarreloj todo el día, con una presión espantosa pensándo que no llegábamos y un agotamiento que no recordaba.

Pero bueno, ya nos hemos mudado y con la ayuda de la familia por fin tenemos más cajas colocadas que sin abrir.

Pero eso no quita que:
– No sepa en qué lugar están guardados los bodys de manga corta, muy útiles para la maravillosa ola de calor que hemos tenido.
– Dónde están ubicados los calcetines del papá.
– En qué caja están mis pantalones.

A este desorden descomunal de nuestras vidas se suma que el principito ha estado verdaderamente descolocado estas semanas… mientras embalábamos poco tiempo teníamos para darle cariñitos 🙁 y él no terminaba de entender porqué guardábamos todas nuestras cositas.

Ahora sigue bastante alterado pero se le ve muy contento en su casa nueva. Esperamos por el bien de los tres que poco a poco se le desinfle esa locura transitoria que lleva y vuelva a las aguas (más) calmadas a las que nos tenía acostumbrado.

2 comentarios

  1. Ya me imaginaba que andabas en eso con tanta ausencia! pobres, debes estar muerta de agotamiento :S con lo necias que son las mudanzas!

    Espero que en estos días próximos todo vaya tomando forma, y que por consigas los bodys del príncipe! que me lo imagino como un pollito sudado jajaja

    Besitos 🙂

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