El principito tiene un trocito de piel maravilloso. Bueno todo él en sí mismo es maravillosísimo pero hay un trocito de piel que me vuelve loca de atar: un trocito de piel que hay en su cuello, justo debajo de la orejita, da igual que lado sea. En ese trocito de piel hay un olor… maravilloso.

Ese es el lugar exacto que me rechifla besar. Parece que las carcajadas surgieran justo de ese sitio. Parece también que en ese mismo lugar han colocado una fábrica de algodón de azúcar porque huele… que alimenta.

Barbillita partida
Me encanta ese sitio cuando está recién bañadito y huele a gloria: en ese lugar se mezcla entonces un aroma a bebé y a cremita que me enamora. También me gusta ese sitio cuando está guarrete de jugar toooda la tarde: se mezcla el olor a bebé con el sudadete y me rechifla todavía más.

¿Les pasa a ustedes algo parecido?

8 comentarios

  1. Hola María. El momento de Abril que describes también mola porque Mateo cuando siestea también huele a morir. Lo bueno es que sea sábado y así te puedes acostar a su ladito y te quedas frita con ellos :))

  2. Por Dios!!! Me encanta la barbilla del principito!!! Un olor q me encanta de Abril es cuando duerme la siesta y tiene el justo calor para sudar un poquitin…

    1. siiiiii, el primo favorito ya me dice eso cuando voy a achucharlo. Tiene ocho años y todavía no sabemos cuándo creció porque ya es un hombrecito y nosotros sin darnos cuenta 😉

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