Y yo que pensaba que en mis curros anteriores trabajaba como una campeona y no podía trabajar más y no tenía apenas tiempo libre (JAJAJAJAJAJAJA QUE ILUSAAAAAAAAAAAAAA) me hago madre y me doy cuenta de lo que es trabajar todo el día.

Y eso que en casita compartimos tareas, faltaría más pero… hay tantas cosas que hacer y tan poquito tiempo libre que siempre voy con la lengua fuera.

El año pasado tal día como hoy el principito tenía tres mesecitos y medio y daba tarea, claro que sí como es normal, y yo pensaba que lo llevaba la mar de chachi (todavía no trabajaba fuera de casa). Pues hoy me planto un año después y me doy cuenta que me faltan horas y se me escapa el tiempo entre las manos. El principito ahora sólo quiere caminar y hacer de las suyas y yo voy detrás pidiendo tiempo y un SPA virtual.

Quedo con una amiga, la mamá de la princesita,  justo hoy para tomar un café y vernos después de  mil millones de años. Lo que hago es tomarme una fanta casi de golpe y de pie mientras intento que mi hijo deje de abrillantar el suelo de la caferería con su ropa. Un no para vamos. Atención dispersa, como dice mi amiga. Yo lo llamo más bien: atención centrada en mi hijo y te atiendo con la parte del cerebro que me queda libre. 

Mi amiga se tronchó cuando me vio ponerme el colorete sin espejo ni ná, a la una de la tarde. De mi peinado mejor ni hablamos. Y del corrector de ojeras que no me puse también vamos a dejar de hablar 😉

Su nena y ella están divinas. La nena grande y con ojos azules más grandes todavía. El principito la ve, y se monda.  Se pone tiernito y todo a su lado. Un amor. A mí me entra un no sé que al coger a ese bebecito de 5 kilos que huele todavía a maravilla de la naturaleza. Y me imagino con dos y a la par me da vértigo y ganas.

Y para que mi cabeza quiera terminar de explotar busco casa para mudarnos la tribu entera. Así que entre: tiempo de trabajo en casa + tiempo de trabajo fuera + tiempo empleado en buscar casa + tiempo empleado en querer y besuquear al principito + tiempo de aseo y alimentación + tiempo empleado en dormir…. puedo afirmar sin miedo a equivocarme que este año estoy trabajando más que en toda mi vida.



A ver si nos centramos queridos políticos realmente en lo que nos tenemos que centrar
Feliz día de la mujer trabajadora a todas y en especial a las madres. Porque de verdad que no conozco una labor de la vida en la que se trabaje tanto y muchas veces se tenga tan poco en cuenta nuestra labor.




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