Hacía ya tiempo que no comentaba nada en esta pseudosección del blog y anoche cuando iba a acostar al principito me di cuenta que tenía que hacer una entrada de este súper chisme.

Es de las cosas que más, más y más he utilizado desde que el principito dejó el moisés y eso que los últimos meses de embarazo me afané por hacerle una habitación al principito (que todavía no ha utilizado), le puse su cunita y todas sus cosas en esa habitación. pensaba que las cosas serían diferentes 😉

Ya en el hospital el principito durmió conmigo en la cama: era tan pequeño que me daba cosita ponerlo en aquella cunita. Cuando llegamos a casa pasamos el moisés en nuestra habitación y cuando el moisés se quedo chico pusimos en nuestro dormitorio una cuna de viaje porque… había que desmontar la cuna de madera ya que no pasaba montada por la puerta, y como digo estaba en su habitación ¿?¿?¿?¿?¿

Un día me armé de valor y de paciencia, desmonté la cuna y me la traje a la habitación. Quería hacer un sidecar y lo hice: quité una de las barreras de la cuna y la pegué a la cama. Como la cuna era un pelín más baja cogí el cojín maternal y lo puse a lo largo, entre la cuna y nuestra cama. Quedó perfecto ya que la cuna de madera es bastante pesada y no es nada fácil moverla.

La única cuestión era qué hacer si el príncipe se dormía y nosotros estábamos viendo la TV por ejemplo ¿cómo dejaba al principito en la cuna? ¿se podía salir de ella y caerse de la cama? Me fui corriendo a prenatal (que era lo que tenía más cerca) y le compré mi maravilloso chisme.

Bueno, bonito, barato y ÚTIL



Desde ese día, cada noche, cuando lo acuesto ya dormido, lo pongo sobre el colchón de la cama de matrimonio y hace de barandilla provisional de la cuna hasta que yo o el papá nos acostemos.

El príncipe duerme como un bendido hasta que se despierta a mamar y se pasa a la cama y normalmente ahí se queda a no ser que quiera independencia y él mismo se vuelva a la cuna. Hasta día de hoy me pregunto cómo alguien tan chico puede ocupar más cama que el padre y la madre. No lo entiendo 😉

Pues eso que este chisme me costó menos de 20€ y me ha resuelto lo más de lo más.

Si huera sabido que iba a terminar haciendo esto no hubiera comprado el moisés y el príncipe hubiera estado desde el día uno en la “cuna sidecar made in mami”.

3 comentarios

  1. Pues lo compré en uno de los Prenatal de Tenerife y si no recuerdo mal me costó menos de 20€, si costó más fue 22 o 23€. Espero haberte ayudado 😉

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