Hay chismes que me facilitan la vida y otros que no tanto. Por eso he decidido comenzar una sección que puede que ayude a futuras mamás a la hora de hacer sus compras. A mí me hubiera venido de perlas que me dijeran cosas que sí funcionaban .

Hoy les presento: la hamaquita para el baño.

La hamaquita-quita dolor de espalda
Primero he de decir que no sabía ni que existía este artefacto pero una vez mientras daba de mamar al príncipe y veía “Comando Actualidad” veo en la tele a un papá bañar a su niña ayudándose de este chisme. Me pareció muy socorrido para la espalda pero como mi niño todavía era pequeño y lo bañaba estupendamente en su bañerita (metída dentro de la bañera normal) no me planteé la compra la verdad. Pero como era lo más normal del mundo… el príncipe iba creciendo.
Esta era la bañerita que yo utilizaba. Sencilla, baratita y por menos de 10€ en Ikea

Llegó entonces el día en que bañar al nene era un poco incómodo para mi espalda. El príncipe pesaba más y además se movía bastante (BASTANTE) más y la coordinación: coger niño /poner champú/ lavar cabeza, se complicaba enormemente. Me decidí a buscar entonces aquel chisme tan cómodo que había visto en TVE.

Tuve suerte porque lo comseguí en la primera tienda de niños que entré. No me lo pensé dos veces. Lo compre por unos 20€ y son 20€ bien empleados. Ahora el momento del baño se me hace mucho menos complicado. Preparo todas las cosas  y cuando está todo listo pongo al príncipe en la hamaquita. Él se queda tranquilito y “repanchingado” a la par que relajado, entonces yo puedo utilizar mis dos manos ¡sí, sí LAS DOS MANOS! para bañarlo cómodamente. Ni que decir tiene que obviamente no le puedes quitar la vista de encima al niño y mucho menos irte a otra habitación mientras el niño está ahí acostado porque no pasa nada… hasta que pasa.
Compré el modelo sencillo, hay modelos más vanguardistas pero a mí este me venía estupendamente porque como lo compré un poco “tarde” sabía que tampoco me iba a durar 4 meses, por ejemplo. En cuanto el nene se siente y no se caíga con facilidad pues ya no lo necesitaré.
El estampado es de peces de colores. Un entretenimiento más para el príncipe

El material se seca muy rápido porque es una toalla fina. Yo lo que hago es que al terminar de bañarlo lo pongo a escurrir en la propia bañera. Al par de horas ya está seco. A veces si lo baño por el día aprovecho y lo pongo al sol. Se seca rapidísimo y el sol lo blanquea que es un gusto.

En definitiva: la hamaquita me ha solucionado bastante la vida y ha hecho más sencillo el momento del baño. Ahora incluso me puedo bañar a la vez con él sin ningún problema. Llamó al papá cuando termino de bañarlo para que lo seque y le ponga su cremita y  yo me quedo en la bañera con mi momento SPA… que dura bien poco 😉

4 comentarios

  1. yo tambien he usado esa hamaquita y es genial!!! Además, venden repuestos de la fundita en liso como toalla en el corte ingles, para quita y pon!
    Enhorabuena por tu blog, besos Noe

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.