Ya sabemos que La Pequebella está obsesionada con los zapatos. Que es un sin vivir si no los tiene puestos. Que siempre tiene un par en los pies y otros en las manos por si acaso no sé qué.Pero hay zapatos y zapatos. Una y no más :S Nosotras (mi madre, mi tía y yo) nos imaginábamos felices después del viaje de la Lola a Andalucía. La realidad siempre te sorprende querida a miga. Todo el frikismo del mundo no cabe en un fotograma así…Continuar leyendo “Los zapatos de El terror”

A veces me encanta ser la mamá espía. La Mata Hari de mi casa. Me encanta entrar calladita en la habitación en la que están jugando los niños y verlos sin que me vean. Ser por un ratito invisible y no interferir ni en su juego ni en su forma de jugar. Lo que viene a ser de toda la vida un espiar como dios manda. A veces dejo lo que estoy haciendo y voy a escuchar las historias fantasiosas que está construyendo el principito….Continuar leyendo “La mamá espía”

¿Se acuerdan de este paren las rotativas? Pues llega la segunda parte.  En mi familia las segundas partes siempre, siempre son geniales. Evidentemente estoy más feliz que una perdiz. He perdido el tino y me he lanzado a la edición audiovisual. Más de un amigo ya no  me hablará. He mancillado la profesión con la que se ganan el pan ;). ¡Que se aguanten que la ocasión lo merece!

¿Hay algo más perfecto y maravilloso? Lo sé he perdido completamente el tino pero es que esos pasitos tipo “pato mareado se acaba de bajar de la noria” me traen de cabeza y me tienen completamente maravillada. El mayor y más experto de los gateadores se ha liado la manta a la cabeza y ha decidido, poco a poco, deleitarnos con sus pasitos de claqué. Nos tiene rechiflados y enamorados. PD: Si nosotros estamos babeantes al máximo, no puedo imaginar cómo estará la abuela cuándo…Continuar leyendo “¡¡Paren las rotativas!! El príncipe ya camina”