Queriendo volver

Yo quiero volver pero no sé ni cómo. Ha sido un verano porculero, porculero, porculero. Problemas hasta aburrir, una mudanza forzada y express, estrés (mucho estrés), vacaciones que se esfumaron y una sensación amarga que poco a poco se disuelve.

Ha sido un verano duro por muchas cosas. En casa teníamos la sensación de que el barco hacía agua y no nos daban los cubos para achicar.

Acabamos cansados, exhaustos, enfadados y hasta un poco derrotados.

Pero…

Parece que quiere volver a salir el sol. Parece que comenzamos de nuevo a respirar. Parece que queremos volver a sonreír. Parece que queremos tener esperanzas. Parece que volvemos a la vida.

Hemos dejado peso en el camino y sabemos que de vez en cuando volveremos para mirar atrás. Es inevitable. Las cosas no siempre salen cómo queremos. Así es la VIDA. Va por dónde le da la gana. Es indomable, contundente y caprichosa.

Amanece, que no es poco.

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