Mis cinco cabreos diarios

5 cabreos diarios

Hoy he tenido un día porculero malo. Un día que empieza mal y tampoco crear que tiene intención alguna de terminar bien. Un día en el que nada sale al derecho y estoy harta. Hartísima de estar siempre enfadada por las mismas cosas.

Estos son mismos cinco cabreos diarios, día tras día se repiten los mismos enfados.  Estas son mis cinco malditas piedras en el camino.

 

  1. Darle tantísimas vueltas a todo. Tengo un diógenes mental de campeonato. Me aburre que mi cabeza no quiera descansar nunca y aunque teóricamente no esté haciendo nada ella ronronea un millón de ideas todo el rato.
  2. Tener tantísimo sueño y no descansar bien. Desde el día que nació mi primer hijo no duermo a pierna suelta. Bueno, desde el segundo trimestre del primer embarazo, no duermo a pierna suelta. Antes dormía hasta la 12 de mediodía los fines de semana y aunque me levantara temprano por la noche DESCANSABA: Cerraba los ojos y no pensaba en nada. Sólo ¡plof! y a dormir. Ahora aunque los niños duerman como troncos yo no. Yo estoy pendiente de algo, o pensando en algo, o preocupándome de algo, o simplemente desvelada mirando el techo.
  3. Vivir en un continuo desorden, vital y organizativo. Lo peor de todo es que me paso el día ordenando. Vivo en una vorágine de orden desorden de la que no sé escapar.
  4. No tener tiempo. Así en general. No entiendo en qué invierto el día pero vivo con la lengua fuera.
  5. Querer estar en misa y repicando. Querer hacerlo todo yo y encima enfadarme porque no me da tiempo. De locos.

 

Yo no me enfado por el tío que quiere entrar en la autopista y supone que tú eres la que debes frenar para que él entre cómodamente. No me enfado con el coche que va delante de mi y se ha saltado un ceda y justo consigue el aparcamiento que llevo más de quince minutos intentando cazar. No me enfado con la tía que vacía su cenicero del coche en la vía pública. Estás cosas me molestan pero las sobrellevo. a mí me cabrea que te cagas mucho que todos los días tenga las mismas peleas conmigo misma.

 

A principio de año me propuse un reto pero hasta eso se me ha complicado. Me sobran un millón de cosas y hasta que no haga una limpieza en todos los sentidos las cosas no van a fluir pero…

¿Por qué demonios me cuesta tanto el cambio?

¿Por qué no logro controlar estos cabreos?

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