MI lactancia (en Tándem) Parte II

Hace un par de meses escribí esto, la verdad es que no tenía mucho tiempo para más en ese momento y este tema es cuanto menos extenso. Como sigo sin tener el tiempo que me gustaría dedicarle a una entrada como esta pues intentaré concretar lo máximo posible.
 
Mi lactancia en tándem ha sido bastante más fácil de lo que pensé que sería. Así de sencillo y así de complejo. Y digo complejo porque para que mi lactancia en tandem fuera tan sencilla se han dado dos circustancias que a veces no es fácil que se den.
lactancia

 
El hijo mayor lo ha comprendido desde el primer momento y me ha dado el espacio que necesitaba, sobre todo el primer mes. La verdad es que hemos tenido muchas menos tetadas a la vez de las que pensaba que tendríamos. Eso me ha ayudado sin duda.
 
La hija pequeña se ha saciado bastante más que su hermano cuando era recién nacido. Mamaba menos veces y estoy segura que era porque su hermano nos ayudaba a fabricar leche de sobra. Esto no quiere decir que no tuviera todo el día la teta por fuera 😉 pero es cierto que la pequebella dormía mucho más que su hermanito con menos de un mes. Las noches por ejemplo han sido completamente diferentes… yo con ella he descansado muy bien (hasta ahora, pero ese es otro post), no hemos tenido noches interminables con un bebé recién nacido que pide comer cada hora. Eso lo viví con el principito pero esta segunda vez no.
 
Nuestra “Primera tetada conjunta” fue el mismo día que llegué a casa. El uno de enero pedí el alta voluntaria y con 24 horas de vida me traje a mi chiquitina a nuestro hogar. Después de la presentación llegó el momento de comer ya que la pequebella demostró tener hambre. Recuerdo que me puse nerviosa por cuál sería la reacción del principito, una cosa es tener una hermana y otra compartir su teta. Me saqué mi teta en el sofá, me coloqué cómoda, coloqué a la chiqui y seguí hablando con el principito.
 

– Mami teta – dijo asombrado. Alucinaba y se reía de todas las cosas que hacía su hermanita. 

 

– Sí mi amor como tú-  le dije pidiendole al cielo que no se enfadara o quisiera comer en ese momento porque no sabía ni cómo hacerlo. Después de reirse un poco más llegó la frase…

 

-Mami teta yo també –  Bufff lo había dicho. Me dispuse a sacar la otra teta, coloqué bien protegida a la pequebella de posibes golpes sin querer y le ofrecí la teta al principito. Él mismo supo colocarse y no le hizo mucho caso a su hermana. Entendió que él también podía y se quedó tranquilo. Más tranquila me quedé yo al ver que sí podía hacerlo.

 

 
Las cosas fueron bien hasta que de repente al tiempo el principito me pedía más y más teta, más incluso que su hermana de un mes. Aquí si que tuve que poner unas “normas” o no sé cómo llamarlo. Le tuve que explicar al principito que no podía mamar en todo momento, que él era más grande y que comía muchas más cosas que su hermanita recién nacida. Lo acabó entendiendo pero tuvimos unos cuantos días de agobios por tanta demanda. Me pasó también que hubo un día que no quería que le diera teta a su hermana, le expliqué y lo entendió. Menos mal 🙂
 
Poco a poco las cosas se fueron normalizando y el principito bajó un poco en su demanda. Actualmente, siete meses después, el principito sigue mamando como hacía antes, toma teta dos o tres veces al día, los fines de semana más quizá. La pequebella no sé cuántas veces mama pero mama mucho claro.
 
Yo tengo leche en abundancia e incluso hay tardes que tengo mucha leche porque la niña ha dormido más de los esperado y de repente cuuando se despierta y empieza a mamar, el pecho libre parece que me va a estallar, llamo entonces al principito y me alivia al momento.
 
¿Ha sido complicado? Por ratos sí porque cuando el hermano mayor demandó tanto me vi un poco empantanada y agobiada pero después de que se normalizara todo, la verdad es que no ha supuesto mucho problema. La lactancia en tándem no significa que los dos niños mamen siempre a la vez, yo tengo días y días que no coinciden.
 
Yo los veo cuando maman juntos y veo la evolución de los dos. Veo al hermano mayor acariciar la cabeza de su hermana mientras maman y veo a su hermana como a medida que ha ido adquiriendo destreza toquetea la cabeza y el pelo de su hermano. Los veo a los dos juntos y me quedo fascinada.
 
También me hace mucha gracia cuando ofrezco el pecho a la pequebella y el principito le guía la cabeza a la hermanita para que llegue al pezón “pome teta” (come teta) le dice y yo me derrito de amor con mis dos hijos. 
 
¿Pensaba darle de mamar a dos niños a la vez? jamás en la vida. Mi propia historia me ha traído a este presente y me sorprende ver mi realidad como madre. Tenemos momentos de agobio, como en cualquier lactancia materna, como en cualquier maternidad y como en cualquier vida pero…  para mi la lactancia materna es de lo mejorcito que me ha regalado la maternidad. Ese momento tan íntimo con mis hijos no lo sabría describir. A veces cuando doy de mamar a los dos, al final del día, los tres en pijama, a veces ese momento es sin duda, lo mejor del día o de la semana entera.
 
Feliz semana de la lactancia materna a todas.
 

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4 Comment

  1. Hola guapa,
    qué bonito lo que cuentas. Es maravilloso. Mi experiencia de lactancia es muy positiva también,ya llevo tres años estupendos y hasta que mi niño quiera. Nunca lo pensé ni lo programé, pero llegó así, y ahora soy feliz por ello.
    Felicidades por esos momento mágicos entre los tres.
    Besos
    Mar

    1. Mar muchas gracias por pasarte por esta humilde morada.

      Me alegra escuchar que tu nene también sigue mamando. Tres años ya ¡Guau! cómo pasa el tiempo madre mía.

      Disfruta mucho del peque, ya sabemos que crecen más rápido de lo que nos gustaría 😉

      Besos

  2. Me encanta leer vuestras experiencias con la lactancia. La felicidad que sentis al dar de mamar se entreve en vuestros relatos, en cada palabra. Un beso

  3. Muchas gracias a dormir por tan bonito comentario.

    Ahora me paso por tu página y felices sueños para todos los niños 🙂

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