Primera separación

Hoy (por ayer) ha sido mi primera separación física del príncipe. El nene tiene nueve meses y medio y por cuestiones de trabajo se lo he dejado a mi tía. Como norma general está conmigo en el trabajo (suerte que tiene una;)  pero hoy he querido probar porque dentro de poco tendré que hacer más horas en el currete y no quiero que de pronto el nene vea que lo dejo 5 horas en un lugar distinto al habitual. He querido ver como responde a la separación…
Par empezar he de decir que en cuanto lo dejé en casa de mi tía, que es como mi hermana y ve al nene a menudo, el príncipe hizo unos pucheros en plan: no puedo creer que me abandones en esta casa. Gracias a dios se le fueron antes de que yo me fuera. Le di muchos besitos y me marché. Mientras yo estaba en el trabajo pegada al teléfono para saber como estaba mi nene, él se lo pasaba pipa repipa (un problema menos). Jugó con sus amiguitos, disfrutó con su primo favorito, se durmió en brazos de su tía (es mi tía pero como es como mi hermana es la tía del nene. Reajuste familiar lo llamo yo) y se comió MEDIA COMPOTA. Esta es la parte más sorprendente de todo porque conmigo el príncipe se come unas pocas cucharaditas. Conmigo quiere teta tetita y punto, me cuesta mucho la introducción de la alimentación complementaria. En casa de mi tía abría la boquita tan tranquilo y sonriente.
He de decir también que cuando lo dejé y me fui en el coche a trabajar en el trayecto se me secó hasta  la garganta pensando en el nene y en nuestra primera separación. Lo sé, soy una madre requete exagerada pero es lo que hay y punto.

Para variar la tarde se me complicó un poco y salí más tarde del trabajo de lo habitual. Al final tenía el pecho operado pero sin operar. Dos cántaros de leche que tenía en cada una de mis tetas. De por sí son pequeñas pero en circustancias como esta se vuelven voluptuosas y exuberantes. Dignas de un escotazo de muerte.

A la hora de recogerlo el principito estaba dormido y feliz. Se lo había pasado repipa. Estaba cansado de tanto ajetreo y diversión.

Que suerte tengo de tener la familia que tengo.
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